CategoriasHistorias24-01-2018 00:00:00

La venganza del joven al que han echado del trabajo por aparecer en bermudas

Este es el ejemplo de Joey, un trabajador que no se quedó conforme con la política de vestimenta de su empresa.

La venganza del joven al que han echado del trabajo por aparecer en bermudas

El verano es una época del año difícil para nuestro armario, sobre todo si trabajas en una oficina con unos códigos de vestimenta demasiado estrictos. Las altas temperaturas nos invitan a ir con ropa “fresquita”, pero ello conlleva enseñar un poco más de carne de lo que le gusta a nuestros jefes. Joey, un trabajador de 20 años, decidió ir a la oficina en bermudas para intentar sobrellevar las altas temperaturas a las que se enfrentaban ese verano, pero se llevó una desagradable sorpresa cuando sus jefes le invitaron a volver a casa a cambiarse ya que las bermudas resultaban demasiado reveladoras.

La venganza del joven al que han echado del trabajo por aparecer en bermudas

El confuso empleado lanzaba esta pregunta a través de su cuenta de twitter: Si una mujer puede llevar vestido en el trabajo, ¿puedo llevar yo pantalones cortos? Respuesta: No. Me acaban de enviar a casa por ello. Como no quería perder ese día de trabajo, se fue directo a casa a consultar la política de vestimenta de su empresa, cuando descubrió, con asombro, que a las mujeres se les permitía ir con vestido, así que ni corto ni perezoso, se enfundó un vestido y se fue, fresquito, a trabajar.

La venganza del joven al que han echado del trabajo por aparecer en bermudas

Para sorpresa de todos, no le enviaron a casa y el resto de compañeros se solidarizó ante la injusticia de que los hombre no pudieran llevar bermudas. Sus jefes le dijeron que es el vestido era demasiado colorido y le pidieron, que si quería, podía ir a casa a ponerse las bermudas de nuevo, pero Joey respondió: Estoy bien así, y se quedó con el vestido puesto. Su día de trabajo transcurrió con total normalidad, alguna risa se escapaba entre la multitud, pero el correo que recibió a última hora hizo que mereciera la pena.